martes, 11 de junio de 2013

MENSAJEROS DE... ¿QUIEN?

Hola, amigo pastor...

Conocer el linaje es importante. Quizà no sea tanto como para que me respeten los demàs, sino para respetarme a mì mismo...

Cuando yo conozco mi linaje y mi abolengo no me puedo permitir ciertas cosas que pueden hacer los demàs. Precisamente porque mi abolengo no me lo permite. Pareciera que estoy segregando a los demàs pero debo estar consciente que siguen habiendo dos clases de personas: Plebeyos y patricios... Asì fue formado el mundo y la sociedad. No lo puedo evitar...

Solo que yo formo parte de los patricios no por mi sangre sino por la Sangre de Cristo... Èl, en su bondad me dio esa calidad. Por lo demàs, soy igual que cualquier mortal. Solo que espiritualmente pertenezco a otro linaje...

Soy mensajero de Dios...

En cuanto puse la mano en el arado e hice mis votos de que le servirìa solo a èl, en ese momento fui sellado para cumplir una misiòn: Entregar el mensaje a todo aquel que quiera escucharlo... Pero: ¿Què mensaje? ¡He aquì el quid de la cuestiòn...!

Porque la mayorìa de mensajeros en realidad no están cumpliendo esa misiòn. Son mensajeros de su organizaciòn y no permiten que el Espíritu Santo haga Su Voluntad. O son mensajeros de su cultura: Hay que ser ricos a toda costa, no importan los medios sino el fin. O son mensajeros de su conciencia: Debemos llenar el templo cueste lo que cueste. ¿A quien hay que traer para que venga gente? ¿A Rabito? ¡Pues traingalo...! O son mensajeros del rico de la congregación  No hay que predicar santidad porque el hermano se ofende...

Triste condiciòn la de la Iglesia, ¿no le parece, hermano pastor? Hemos vendido nuestro linaje. Hemos claudicado con tal de quedar bien con la gente aunque quedemos mal con nuestro Señor quien nos envió a su pueblo para hablarles el mensaje que èl quiere a cambio de darles el que nosotros queremos...

Esa es la sentencia que da el Señor en Malaquìas... mejor lèalo para que no diga que me lo estoy inventando...

"Pues los labios del sacerdote deben guardar la sabiduría, y los hombres deben buscar la instrucción de su boca, porque él es el mensajero del SEÑOR de los ejércitos". Mal. 2:7

Entonces, y aunque la pregunta fuese retòrica... ¿Mensajero de quien es usted...? Pienselo por favor...

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